En ocasiones, algo crece tanto que termina siendo, por propia inercia otro “algo”. En la informática esta ley no escrita se ha dado en infinidad de ocasiones. En muchos casos, este tipo de sucesos conlleva consigo un fracaso estrepitoso, provocado por el intento de abarcar demasiado, la necesidad de muy grandes inversiones o por un cambio brusco en la situación (aparición de nuevos productos, cambio del mercado..etc).
En estos días, se avecina una fuerte tormenta, que tendrá como principales “rayos” a Facebook y Google. Coméntabamos hace poco la adquisición de la primera de nuevas empresas que están teniendo como objetivo fijar nuevos estándares y aplicar nuevas funciones a Facebook, pues bien, si sumamos ese dato a la lista de proyectos e intenciones que Facebook está aplicando a su trayectoría reciente, podríamos interpretar que tarde o temprano, la lucha entre los colosos comenzará a producirse.
Pero no solo Google tiene motivos para sentirse incómodo. Paypal podría echarse a temblar ante el anuncio de Facebook de que estaría a punto de lanzar un proyecto de pago electrónico, que podría amenazar la posición privilegiada de PayPal en el mercado. Igualmente, muchos otros softwares o compañías podrían verse amenazadas ante la estandarización que se ha producido con el caso Facebook, y los posibles pasos que este titán de en los próximos tiempos.