Es un viejo debate, o al menos tan viejo como puede ser un debate cuyo origen está cercano en el tiempo. La presencia de Internet en todos y cada uno de los ordenadores no solo domésticos sino por supuesto también en las empresas, ha supuesto un gran adelanto y mejora a la hora de llevar a cabo ciertas labores profesionales pero, al mismo tiempo, ha abierto la veda a un gran número de “daños colaterales”.
Sí, con internet en un ordenador se puede mirar las últimas noticias y los últimos datos que nos pueden venir muy bien a la hora de desarrollar ciertas profesiones…pero desde un ordenador se puede mirar también el Marca. Por tanto la tentación y la posbilidad de despistarse del trabajo está siempre presente.
Las redes sociales, los programas tipo Messenger no ha hecho sino aumentar esta tentación y multiplicar por mil todo este tipo de posibilidades. Lo que antes podía ser una escapada virtual para ver las últimas noticias de cine o deportivas, ahora puede ser una conversación con un amigo o familiar, o incluso formar parte en muchas de las propuestas de estos portales tipo Facebook.
Ahora bien.. ¿es esto negativo? Hemos visto ya en muchas ocasiones debates relacionados sobre el uso de este tipo de programas en el trabajo, y hay quiénes sostienen que la presencia y el uso es muy positivo, en tanto en cuanto consigue elevar la moral y la rutina del trabajador, y al final del día los minutos que le ha robado de posible trabajo son minutos que en ningún caso iba a aprovechar.
Los teóricos de la negatividad, es decir, los que consideran que esto es un riesgo y una pérdida de tiempo y dinero para la empresa sostienen que por mucha distracción y por mucha moral que eleve, es un riesgo tanto para la seguridad como para el rendimiento global de la empresa.
Desde aquí, solo podemos abrir el debate, mostrar algunas de las cartas que están sobre la mesa y plantear la pregunta, una cuestión peliguada y que sin lugar a dudas se presta a un más que interesante debate y polémica.