Si alguien dudaba de la importancia de las redes sociales, de este nuevo medio para la comunicación, creo que debería hacerles pensar que el hombre más poderoso del mundo, el mismísimo presidente de los Estados Unidos de América, haya utilizado dicho medio.
Esto, que ya de por sí sería noticia suficiente como para confirmar la tesis de que nos encontramos ante un medio importante de comunicación, una manera notable de entrar en contacto con la gente, alcanza su verdadera dimensión cuando nos enteramos de que el uso que el presidente ha dado al Facebook y al Twitter ha estado relacionado con uno de los temás de más actualidad y más importantes de la política y sociedad americana actual. Nos estamos refiriendo a la reforma santiaria.
La idea, que todos aquellos que apoyen dicha reforma dejen constancia y puedan enviarse sus participaciones a los órganos legislativos americanos, como prueba de apoyo popular. Una medida, por cierto, que ha supuesto un aumento del tráfico de dichos servicios.
De esta manera, podría decirse que sino la política, sí los políticos americanos, entran en el siglo XXI y lo hacen mediante una de las puertas más atravesadas e importantes existentes en la actualidad, las redes sociales.